miércoles, 5 de julio de 2017

Quiero escribir una poesía en prosa Explicativa y llana, 
Que parezca una receta. 
Sin retórica, con todas las palabras. 
Quiero después, mi niña, 
Que tu la veas 
-Más claro el agua- 
Expuesta a todos, 
Como un potente virus 
Que atraviese las redes

Buscando tu me gusta

¿Te acuerdas de typeatone?

Para uns paxariños que han de voar moi alto
Yo no sabía
Que en mi había 
Un imán de soledad 
Que atrapa
¡Siento tanto
No haberos avisado!

Caminaba incauto
Por vuestras avenidas
O cogía el metro
En mapas de un dolor atenuado

Y desperté al amor,
La luz de vuestro faro.
Nada me pregunté.
Incómodo acudí
¡Que yo creí 
que era un llamado!

¡Siento tanto
no haberos avisado!

Ese imán desconsolado
Por un nexo
A mi me deja amando sin tener.
Vosotros sin saber, qué sois, no siendo
Pagaré mi deuda preguntando
En nuevos mapas detallados
Y algún día no llegaré a saber
Si era posible
Tanto amor sin sexo

Hay un imán,
Quedáis avisados,
Que no distingue
y por favor,
no os acerqueis
si no queréis, incómodos, 
Saber por mi dolor el vuestro.
Que nunca tocaréis,
Lo que siendo no sois,
En mi atrapado


martes, 4 de julio de 2017

Si yo tuviera al menos cuatro amores,
Recortaría con cuidado pies,
Cabezas, manos y troncos al biés
Como piezas de un poema enorme
Pero todo del revés 

Habría que hacer operaciones
Vertientes que separen lo que fue
Del pecho que hoy le echo a lo que es
Esto es, si, con otras oraciones
Pero todo del revés

Con esas oraciones que me gustan
Profanas, con  su poco de sujeto 
Predicando en el desierto del ego
Dirigidas a ti, haciendo curva

Del revés, a mi volviendo

Ya pasó.
Sin esperar.
-Quizá salir,
encontrar,
no buscar-
¿Hay algo más auténtico
Que ese dolor?
No se está del todo solo.
En todo encuentro diálogos
-hablar de más-
Me gusta hablar.
Pero sobre todo,
lo que más me gusta es escucharte.
Y no, no hablar de más,
pero no, de ningún modo, menos.
Un deseo no es bastante,
ni necesario,
ni suficiente.

Un camino escarpado
a la orilla de aquel río montaraz
Un sendero entre las peñas
acogidas por el lecho líquido.
Aunque las hierbas ya lo tapen,
Cada roca que esquivas,
dejó en su vertiente
el rastro de los golpes.
Piedra y vida
Movimiento abrupto en el origen
Miras a lo alto.
Aquella mole empinada
detenida por un guijarro.
Toda la naturaleza en vilo
de un destino repetido.
Calendario cósmico.

En lo alto, erguido,
Un deseo de rodar y caer.
Y encontrar el agua.
Un deseo detenido,
en el encuentro dispar
de una roca y un guijarro.

lunes, 3 de julio de 2017

Si yo tuviera al menos cuatro amores,
Recortaría con cuidado pies, 
Cabezas, manos y troncos al biés
Como piezas de un poema enorme
Pero todo del revés 

Habría que hacer operaciones
Vertientes que separen lo que fue
Del pecho que hoy le echo a lo que es
Esto es, si, con otras oraciones

Pero todo del revés

Paréceme que agora que as letras sóncheme tan necesarias, e só por o feito de intentar a escrita, dou ca razón e a complicidade da escura fala dos poetas

Poñamos como exemplo ao amor. Ja, ja, ja (perdón por as risas, pero é que, quizais por fortuna non cheguei a outro tema). De Julio Herrera y Reissig, poeta uruguayo entre romántico e modernista, tomo o seguinte poema para ler nel, que o amor dícese mellor na escuridade, veladamente. Emociónanme as mentiras  que se din os amantes, como contraste co que seguramente mollou o papel ao ser escrito

DISFRAZ SENTIMENTAL

Bajo un azul severo de pizarras,
La noche te amparó como una tienda,
La última vez que te encontré en la senda,
Por entre el laberinto de unas parras...

Dolíase, con líricas bizarras,
Un piano en la poética vivienda,
Y en él Chopin atempestó una horrenda
tortura con aullidos y con garras...

Solos con nuestras almas y la noche,
Ni un halago cambiamos, ni un reproche...
Yo te mentía de un amor ligero;

Y tu exultabas con unción fingida,
mientras en nuestros ojos un lucero
Sorprendía una lágrima escondida

domingo, 2 de julio de 2017

Estos días atesoro gestos
Para asegurar un hilo
Que atraviese la distancia
Del olvido y de los días.

De  mi hacia ti
Y poder tender las cartas
Y que tires de ellas
Y un poco de mi

Tan risible,
Pero no tanto que no escuche
A aquellos que vienen a mi playa,
Aunque su orilla no sea azul.

Hoy he salido a fumar
A un sol que no calienta,
De un dia variable y casi frío,
Más frío que otras veces

-Hoy es viernes de orgullo
Y llevan su bandera-
Doblo mi rodilla y me apoyo.
El muro mi pie y mi espalda

Sigo un rato en la orilla 
O en la boca del pozo
O tendiendo cartas 
O en la cuerda de tender

Un mundo nuevo  
De objetos que son letras.
Todas se me cuelan

Por un insondable vacío
Ahora recuerdo tu pequeña figura 
Como si ya fueran mis lágrimas de hoy
Tu vestidito marrón convento y las medias blancas y caladas de perlé
Tus coletas negras, tu sonrisa, esos cristales brillantes, 

Que filtraban la vida, para ti de otro color, 
un poco rosa y naranja, Turquesa y blanco.

Y mi dolor ha roto los relojes
Y la memoria se ha vuelto profecía
Y el futuro se ha vuelto recuerdo de un bulto
Blanco sobre blanco,
Luz sobre la luz
Todo mirada
Sin cristales que puedan colorear tu ausencia
El autobús de San Xoan de Ourense
Doce años con sus luces negras,
Azabaches ávidos y penetrantes,
Pobres ojos que despiertan bruscamente.
Al abandono de las manos
Sigue el claro bulto ausente,
El desamparo.
Y las ruedas giran con destino cotidiano
Pero el viaje no es el mismo.
Y costará despertar de este sueño
En que la vida cruel
Los deja fugitivos
De una ausencia.
Y el encuentro y el pasmo,
La incredulidad desconfiada,
El hurto y la huída de otro sueño que no puede ser feliz,
Porque el sueño antiguo y anterior,
Inmediatamente siempre antes,
Ha tomado delantera
Y lo conduce.
Desde la luz del parabrisas ancho como un mundo ignoto,
Conduce las ruedas
Que giran hacia un mismo rumbo cotidiano.
Y ya el viaje no es el mismo.
O quizá algún día despierten en su cama,
Preparada con nanas y peluches,
Con pintura nueva en las paredes,
Con la enciclopedia y el piano,
Y los cuidados tiernos y amorosos
De otro bulto grande,
Cuerpo dulce y amoroso de su madre.
Pontevedra, San Xoan de dos mil diecisiete
Cuando al quedar sólo, e incluso antes,
Noto que mi vientre se encoge
Y como una puerta caprichosa,
Bate contra mi.
Ensancho mis costillas, sobre todo antes,
Para tratar de contenerlo

Sé que fijo la mirada en un vacío, mucho antes,
Que toda o todo mar no llena
Y que una puerta caprichosa
Abre junto mi.
Y ensancho las costillas, todo el tiempo,
Para tratar de contenerlo

Para tratar de contenerlo,
Abro cuanto puedo, todo hueco,
¿Hay alguien ahí?
El viento, la puerta o, ese rostro.
Lejos desde dentro o tan de afuera,
Algo está llamando, incluso nunca

Este año aprendí A sumar peras con manzanas Y siempre me llevo una También aprendí a dividir Y a no ocuparme más Del resto